La posibilidad de un nuevo enfrentamiento con Medio Oriente volvió a tomar fuerza tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien endureció su postura frente a Irán.
El mandatario estadounidense aseguró que Irán debe actuar “rápidamente” o «no quedará nada de ellos», en un mensaje difundido a través de sus redes sociales.
El pronunciamiento ocurrió el mismo día en que un dron cayó cerca de la central nuclear de Barakah, ubicada en Emiratos Árabes Unidos.
Las autoridades emiratíes informaron que el hecho provocó un incendio menor, aunque descartaron daños nucleares, víctimas o alteraciones radiactivas.
El gobierno de Emiratos Árabes Unidos calificó el ataque como una amenaza para la seguridad regional y pidió evitar acciones que profundicen la inestabilidad en Medio Oriente.
Arabia Saudita también reaccionó al incidente y expresó su rechazo, al considerar que este tipo de hechos incrementan el riesgo de un conflicto de mayor escala.
Aunque durante las últimas semanas se registró una relativa disminución de enfrentamientos directos, las negociaciones entre Washington y Teherán no se han concretado.
La última reunión conocida entre representantes de ambos países ocurrió en abril en Pakistán y, desde entonces, no se han reportado avances significativos hacia una solución diplomática.

