La rápida propagación del sarampión en América mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) informó que la enfermedad ya está presente en 17 países del continente y que acumula cerca de 44 000 contagios.
En Ecuador, por el momento, no existen casos confirmados. Sin embargo, las autoridades sanitarias reportaron un caso sospechoso en Cuenca, donde activaron un cerco epidemiológico para evitar una posible propagación del virus.
Aunque el Ministerio de Salud Pública (MSP) impulsa una campaña nacional de vacunación contra el sarampión, la cobertura aún no alcanza los niveles óptimos, según advirtió el epidemiólogo Enrique Terán.
«En el año 2024, Ecuador reportó una cobertura del 87 % con la primera dosis y del 74 % con la segunda dosis contra el sarampión. Este año, los datos disponibles de 2025 dan cuenta de una cobertura de entre el 78 % y el 79 %, es decir, sigue el declive», explicó.
Los especialistas advierten que, mientras no se logre una mayor cobertura de inmunización, aumenta el riesgo de que se presente un brote de la enfermedad en el país.
El esquema regular de vacunación contempla dos dosis contra el sarampión. Además, el MSP aplica una dosis cero a los lactantes de entre seis y once meses que viven en provincias con alta movilidad humana, zonas fronterizas o que realizarán un viaje internacional. Esta dosis es adicional y no reemplaza las dos dosis del esquema regular, que deben aplicarse a partir del primer año de vida.
Terán también recomendó que los adultos revisen su historial de vacunación y, en caso de dudas, acudan a recibir un refuerzo.
«Si no han recibido un refuerzo en la edad adulta, tienen que recibirlo. Pero si usted no tiene memoria de haberse vacunado desde que era niño, vale la pena que considere acudir y recibir una dosis de inmunización de refuerzo», señaló.
El sarampión es una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por el aire. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas susceptibles que no estén vacunadas.
Aunque suele asociarse con la infancia, el sarampión también puede afectar gravemente a los adultos y provocar complicaciones como neumonía, encefalitis e incluso poner en riesgo la vida.

