Guayas es la tercera provincia con más afectaciones por los primeros estragos que dejan las lluvias del fenómeno de El Niño. Las intensas precipitaciones del fin de semana generaron alertas en Salitre, Samborondón, Alfredo Baquerizo Moreno, más conocido como Jujan, Simón Bolívar, Milagro, Naranjal y Balao.
Este lunes 28 de septiembre, el agua empezó a bajar en Balao y la situación está controlada, según la Prefectura del Guayas y la Secretaría de Gestión de Riesgos. Ya no está ingresando agua a las casas de los tres barrios más afectados y se atendió a 400 familias con kits de asistencia humanitaria. Cien de ellas siguen en casas de acogida porque se vieron obligadas a evacuar.
«En la parte de afuera de mi casa, el agua llegó casi hasta la pierna, un poquito más arriba de la rodilla», relató Guadalupe Albarracín, una de las afectadas. Según contó, en las zonas más bajas el nivel del agua fue todavía mayor.
Además, se ha enviado maquinaria para atender la emergencia.
Cultivos bajo el agua en Jujan
La mañana de este lunes, en el cantón Jujan ya empezó a descender el agua. Sin embargo, las afectaciones quedaron a la vista, principalmente en la agricultura. Hectáreas de plantaciones de arroz, maíz, soya, cacao y otros productos quedaron bajo el agua luego del desbordamiento del río Amarillo.
«No hay cómo sacar el agua de aquí. ¿Por dónde se va a ir? La extensión es muy grande», lamentó Bernardo Vera, agricultor afectado.
La población de los recintos San Antonio y Los Amarillos fue la más golpeada. La Secretaría de Gestión de Riesgos aún considera al río Amarillo como desbordado, aunque su nivel ya ha descendido.
Vicente Sánchez, otro de los agricultores afectados, confirmó que ya perdió parte de su producción. «Tengo como unas cuatro hectáreas de cacao, también con agua», contó.
Mientras tanto, en Guayaquil, pese a que en la mañana no llovía, sectores del suroeste como El Cisne 2 mantenían sus calles anegadas debido a la marea alta. Se trata de un factor de riesgo constante en zonas cercanas al estero y al río. Cuando coinciden la marea alta y la lluvia intensa, los problemas para la población se hacen críticos.

